Mi boost mañanero

Inicio de semana - LUNES - un día poco querido por muchos y esperado por pocos. Me cuesta arrancar la semana con una nueva rutina impuesta por esta pandemia, pero bueno, siempre tratando de mantener los buenos hábitos, entre ellos dos de mis favoritos: tomar una taza de café al despertar y salir a correr.

Así arranco la semana, tomando una taza de café recién hecho para que me dé el boost de adrenalina que necesito antes de entrenar, ese toque energizante que me motiva a correr por las calles (con máscara obvio - not fun btw).

Desde hace un par de años empecé con este deporte, no como atleta profesional, ni maratonista - aunque me gusta resaltar que hice la media maratón de Miami - y me enorgullece tanto que tengo la medalla en un ángulo muy visible de la sala.

Correr es uno de los hobbies que tengo y disfruto desde hace siete años, sobre todo porque me ayuda a despejar la mente y a manejar mucho el estrés. Aunque solía disfrutarlo más en grupo antes de entrar en cuarentena. Me gustaba juntarme con amigos o unirme a grupos de “runners” para así mejorar mi velocidad (por no decir que me gusta competir de vez en cuando). Ahora, con este “new normal” no me queda más que hacerlo sola, pero no me quejo, ya que vivo en una ciudad con un clima soleado y esa vitamina D me llena de vida.

Ya que toqué el tema de la vitamina D, es importante mencionar que muchos necesitamos de un energizante para mantener el ritmo... y mi energizante natural es la cafeína. Son muchos los beneficios del café, los que más puedo destacar son que ayuda a mejorar el rendimiento físico y a usar la grasa como energía. Este último es el que más me gusta…a por el cuerpo de verano 2021.

Se podría decir que el café es como mi “Red Bull” (ya saben el slogan) y con tanta variedad de productos de dudosa procedencia yo opto por lo natural, el cual no me ha fallado. Con tan solo olerlo me transporta a un estado de relajación, me cambia el humor y sí, el café es mi boost mañanero.

WhatsApp Image 2020-09-14 at 15.06.16.jpeg

Mafe Reategui

Peruana residente de Miami, especialista en Marketing Digital

 
Anterior
Anterior

Hablemos de café

Siguiente
Siguiente

La excusa perfecta